Prevención
La forma más importante de reducir el riesgo de desarrollar
un cáncer de la piel no melanoma es evitar exponerse sin protección a los
rayos solares y a otras fuentes de luz ultravioleta.
La manera más sencilla de evitar la exposición excesiva a la
luz ultravioleta es mantenersealejado del sol y a la sombra siempre que sea
posible. Esto se puede aplicar tanto en periodos veraniegos como el resto del
año, ya que efectos del clima, como la nubosidad o la nieve, no reducen la
incidencia de la radiación solar por completo.
Es importante que esta precaución se tenga desde
la infancia, pues se ha demostrado que el 80 por ciento de los daños que el sol
puede causar en la piel ocurren antes de cumplir los 18 años.
Algunas recomendaciones para prevenir la aparición de este
tipo de cáncer son:
1. Protegerse con ropa
Vestir con camisa y un sombrero
de ala ancha permite aumentar la protección frente a la radiación solar. Por lo
general, las telas de tejido apretado ofrecen también mejor protección.
Respecto a las gafas de
sol, los expertos recomiendan utilizar aquellas que tienen un porcentaje de
absorción de rayos ultravioleta de un 99 a un cien por cien, ya que permite
proteger de forma adecuada los ojos y el área de piel alrededor de los mismos.
Por otro lado, los
especialistas recomiendan cubrir las zonas más sensibles que están expuestas a
los rayos solares durante todo el año. El 85 por ciento de los tumores malignos
aparece en la cara, el escote y el cuero cabelludo.
2. Cremas de protección solar
Utilizar siembre una crema
de protección de factor 15 o más en las áreas de piel expuestas al sol,
particularmente cuando la luz es intensa. Las personas de piel clara y las que
se queman con facilidad deben aplicar la loción antisolar con mayor frecuencia
Para que la protección sea
eficaz, la protección debe aplicarse antes de la exposición al sol y en todas
las áreas de la piel visibles. Muchas lociones antisolares pierden eficacia
cuando la persona suda o nada y deben aplicarse de nuevo para que ofrezcan el
máximo nivel de protección.
Los expertos insisten que la
crema debe aplicarse aunque el día esté brumoso o el cielo esté cubierto de
nubes ligeras o poco compactas, ya que la luz ultravioleta puede atravesarlas.
3. No utilizar cabinas bronceadoras
La exposición excesiva a la
luz ultravioleta puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de la
piel, ya que contribuye al envejecimiento cutáneo. Por este motivo los
dermatólogos desaconsejan su utilización
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